Esta, es una versión de pieza de pastelería que hacían mis abuelos paternos. Los preparaban
los fines de semana (domingos muy temprano) y cocinaban muchos para poder comerlos
durante la semana siguiente. Recuerdo entrar los domingos a casa de mi abuela, sentir ese
aroma riquísimo y ver sobre la mesa los scons crudos ya cortados, listos para meter al horno o
recuerdo ayudar a mi abuela a pintarlos con un pincel y huevo antes de hornear.
La tradición viene de mis bisabuelos, quienes también los hacían y eran el deleite de mis
abuelos, padre y tíos.
No sé si ya los hacían mis antecesores, inmigrantes italianos. Lamentablemente mis abuelos
ya no están para contar más en detalle la historia, pero lo que sí se conserva es la receta que
todavía hoy realiza mi padre para mí y sus nietos. Espero sea de utilidad.
Ingrediente: 150 gr. de fécula de maíz, 350 gr. de harina, 150 gr. de manteca, 2 huevos,
ralladura de limón, naranja o pomelo, ½ cucharadita de sal fina, 6 cucharadas colmadas de
azúcar, 4 cucharadas de leche fría y 4 cucharadas colmadas de polvo de hornear.
Preparación:
1- Mezclar harina, fécula de maíz, sal y polvo de hornear.
2- Deshacer la manteca con lo anterior (arenado), agregar azúcar, ralladura de limón,
huevos y leche. Mezclar y poner sobre la mesa amasando un poco, apenas para unir
uniformemente.
3- Aplastarla con el palo de amasar dejándola del espesor de 2 centímetros y cortar los
scons con un corta pasta de 6 cm de diámetro aproximadamente
4- Acomodarlos sobre la chapa enmantecada y enharinada. Untarlos por arriba con
huevo batido y espolvorear con azúcar blanca (si se quiere).
5- Cocinarlos en el horno a temperatura regalar, de 12 a 15 minutos. Dejarlos enfriar
antes de retirarlos de la chapa (de lo contrario se rompen).
Tossone, Tamara - Esperanza